Una sabrosísima receta que puede servirte de plato único -y que puedes variar a tu gusto- simplemente intercambiando la proteína animal por otra de tu agrado o añadir verduras "visibles", que en este caso se encuentran ya diluidas en sustancia, formando parte de un poderoso caldo. ;-)
¿Qué vamos a necesitar?
Como se aprecia en la imagen: higaditos previamente elaborados, encontrarás aquí la receta: haz click, pasta fideuá y un buen caldo de pollo, es lo ideal. Si no lo tienes, añade agua., evidentemente, el resultado no será igual, pero puede parecerse bastante., a falta de azafrán, colorante alimenticio...y mucho amor.
En una sartén con un chorrito de aceite, calienta al fuego e incorpora los higaditos y la pasta fideuá, rehoga, tal que así:
Añade ahora el caldo de pollo y deja que burbujee a fuego vivo durante tres minutos, tal que así...
Transcurridos los tres minutos, baja el fuego al mínimo y deja que la pasta absorba todos los aromas y la sustancia; cuando no puedas ver el caldo, apaga el fuego y tapa. Sirve a continuación! Al igual que el arroz, esta receta combina bien, con un limón o con un cuenquito de mayonesa de ajo. Receta aquí. ;-)
Espero que la disfrutes y me lo cuentes!
Con todo mi cariño.,
María ;-)





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