Fotografía de MaríaTal y como están las cosas, mantener por más tiempo nuestros alimentos "vivos", se hace muy necesario. Los productos frescos tienen una vida muy corta, por lo que debemos esmerarnos en su cuidado -si no vamos a consumirlos rápidamente, es mejor cocinarlos para su posterior almacenado en el congelador, siempre que sea posible- de lo contrario: compra de esta categoría sólo lo que vayas a consumir en dos o tres días como máximo.
El perejil y el apio, pueden mantenerse frescos (antes de que los piques para guardar en el congelador ) algunos días sumergiéndolos en agua fresca., y cambiándosela a diario como si fueran flores. Además constituyen un hermoso adorno para tu cocina!
¿De qué manera podemos porcionar el apio, para aprovecharlo en diferentes recetas.? Te lo muestro en la siguiente imagen. Consérvalo refrigerado, con papel transpirable:
Repollo/Col
Usa lo que precises y el resto, lo envuelves en papel film y al refrigerador!
Manzanas y Patatas
Una combinación exitosa para emparejarlas y conservarlas en un lugar oscuro y seco; el contenedor debe ser una caja de madera o un cesto de mimbre, para que tenga buena ventilación.
Berenjenas
Son muy delicadas. O bien las cocinas y congelas. O para que duren un poquito más, envuélvelas en papel transpirable, para que no se estropeen al contacto con otras.
Ajos:
Necesitan oscuridad y ventilación. Y por supuesto un lugar fresco pero seco. ;-)
Cebollas:
Al igual que los ajos y las patatas, lo ideal es mantenerlas en un cesto de mimbre o en una caja de madera en lugar oscuro y seco.
Calabacines:
Procede del mismo modo que con las berenjenas. Son muy delicados. Mejor envolverlos en papel transpirable, para que no entren en contacto con otros, o cocinarlos porcionados y congelar.
Peras:
Si las compras demasiado duras, tendrás que esperar a que maduren fuera de la nevera y aun así, mejor envolverlas en papel transpirable, porque les afecta mucho la luz y el contacto con otras frutas.
Plátanos:
Al igual que las peras, son superdelicados. Si los metes en la nevera inmaduros, no sólo no maduran sino que se ennegrecen tanto por fuera como por dentro. Si los dejas fuera del refrigerador -sin madurar- has de envolver sus rabos en papel de aluminio. Pero ojo...fíjate en sus rabos: deben estar verdes! Si no es así...más vale que los peles, los porciones y los congeles, hasta su uso!
Puerros:
Se conservan muy bien, en papel transpirable, una vez limpios y porcionados en el refrigerador. Cocinados, puedes congelarlos con total tranquilidad. Se aprovecha, todo: las hojas verdes para caldo, las partes más blancas para una elaborar deliciosas recetas con "presencia" y el resto, que es semitierno, lo puedes porcionar para rehogados o sofrito.
Lechuga, Champiñones, Setas y Zanahorias:
Al contener mucha agua, se pudren con mucha facilidad, por lo tanto es mejor cocinarlas y guardarlas congeladas ya elaboradas, para aquellas recetas que lo requieran. Para mantenerlas frescas en refrigeración, aunque no será por mucho tiempo, te voy a compartir un truco que funciona. Coloca el producto, y antes de tapar, introduce papel absorbente de cocina entre la verdura/hortaliza y la tapa. Cierras y le das la vuelta! Simple, pero muy efectivo! ;-)
Espero que te gusten estas recomendaciones y las pongas en práctica!
Con todo mi cariño.,
María
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