Aunque esta elaboración es de lo más simple -en principio tan sólo necesitas de la materia prima- aceite y sal...y una sartén; es importante, que decidas el porcionado de los pimientos, según los quieras utilizar, dado que en eso radica el éxito de la receta.
Hay quienes prefieren freírlos completamente enteros, incluyendo las pepitas., si son pequeños...genial, pero al ser grandes, es mejor porcionarlos como te indico aquí, aprovechando la parte central que es la más hermosa, para consumirlos sobre tostadas de pan, con tortilla, o disponerlos sobre una coca, pizza, o como más te gusten.
Pela, limpia y porciona los pimientos en tiras, pon una sartén a fuego medio y derrama un buen chorro de aceite en ella, espera a que esté caliente e incorpora los pimientos, añade una poquita de sal sobre los filetes. Para esta receta hay que controlar muy bien el fuego, pues son muy delicados y pueden quemarse, por lo que hazlos a fuego medio. De un lado y del otro.
Ojo con la sal, porque la absorben fácilmente y puede estropear su sabor. Tapa para controlar su elaboración o baja aun más el fuego si es necesario. El aroma de cuando están hechos a la perfección es inconfundible., e igual pasa al quemarlos! :-O
A medio camino entre fritos y asados (ideales para cocas y pizzas), el truco consiste en dejarlos un poquito crudos, menos fritos de lo normal, escurrirlos y pasarlos por el microondas, tapados, un minuto; de ese modo se desprende fácilmente el pellejo! ;-)
Espero que te sirva y que me lo cuentes!
Con todo mi cariño.,
María ;-)

Comentarios
Publicar un comentario