Fotografía de María
El plato por excelencia de la cocina de los humildes! No deberían faltar en ningún hogar, debido a que gracias a ellas recibiremos proteína vegetal de buena calidad. Son ricas en hierro, zinc, selenio, fósforo, potasio, ácido fólico y vitaminas del grupo B. Admite combinaciones exitosas como emparejarlas junto al arroz. En ensalada, como todas las legumbres resulta espectacular y enormemente saludable y beneficiosa., ideal para el verano.
En épocas frías, podemos preparar un potente plato como el de la receta de hoy, que incluye proteína vegetal y animal, de lo más económica. O bien, sólo incorporar proteína vegetal y convertir el plato en vegano/vegetariano., otra opción muy saludable.
¿Qué vamos a necesitar para prepararla en este caso?
Proteína animal, que para esta receta procede del cerdo, en una de sus versiones más económicas, un chorizo de tipo Sartá dulce -al que vamos a pelar -descartando su pellejo- de la forma en que se muestra en la imagen- para luego, picarlo en pedacitos no demasiado pequeños.
Obviamente necesitamos nuestra legumbre estrella: las lentejas. Unas hojitas de laurel y la proteína vegetal con la que vamos a elaborar un sustancioso sofrito.

Fotografía de María
El sofrito se elabora a base de cebolla, zanahoria, puerro, pimiento rojo y verde, dos cucharadas de salsa de tomate, perejil, pimentón dulce y sal; al que añadimos el chorizo porcionado.
Una vez tengamos listo el sofrito junto al chorizo, desprendiendo aromas, añadimos las lentejas y simplemente -con el fuego ya apagado- le damos unas vueltas en la propia sartén, para que las lentejas recojan toda la sustancia.
A continuación, intercambiamos la sartén por la olla, y si con anterioridad hemos preparado un caldo de verduras, este es el momento de utilizarlo; si no, cubrimos con agua la preparación, teniendo en cuenta que por la evaporación, una parte va a consumirse, conque hay que tener cuidado de no quedarse corto de agua, y de bajar el fuego en cuanto llevan 3 minutos hirviendo, para evitar que se peguen. Las lentejas son delicadas: recuérdalo. Dependiendo de tu recipiente, puedes basarte en la proporción de por cada parte de sólido, dos de agua.
Fotografía de María

Incorpora finalmente las patatas con un poco de apio, en polvo o fresco, junto con el laurel. Y deja que se cocine a fuego lento, tapándolas, para que se recojan y unifiquen todos los aromas, fusionándose en el delicioso caldo y retíralo, en cuanto la patata se pueda partir muy dulcemente con el tenedor.
Sírvelas bien calentitas.
Como opción, puedes pasarlas por el pasapurés o la batidora, creando una crema, pensando en los mayores de la casa, o en los más pequeñitos.
Es un plato que admite -como puedes intuir- muchas variantes, en cuanto a la proteína se refiere; puedes intercambiar el chorizo por jamón cocido enlatado, pollo, o bien: oreja, manitas o morro de cerdo previamente cocido. Puedes también incorporar o no morcilla -tanto de arroz como de cebolla- o carne de ternera en dados, o simplemente: no añadir proteína animal alguna y se convierte en un plato vegano/vegetariano de lujo. A tu elección y dependiendo de tus posibilidades y despensa.
Espero de corazón que lo disfrutes!
Con todo cariño.,
María ;-)
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